NOS ENSEÑARON A PEDIR PERMISO ANTES DE HACER ALGO

NOS ENSEÑARON A PEDIR PERMISO ANTES DE HACER ALGO

Esa enseñanza es muy común, sobre todo cuando de niños nos criaron para “portarnos bien” o “no molestar”…

Pero cuando crecemos, esa costumbre puede quedarse grabada como un patrón de obediencia o de miedo al rechazo, y nos cuesta actuar con libertad o confiar en nuestro propio criterio…

Salir de este patrón no significa volverte rebelde, sino recuperar tu propio poder interior…

Hazte consciente de la raíz donde aprendiste a pedir permiso para sentirte aceptado y seguro…

Hoy ya eres adulto, y puedes darte tu mismo ese permiso…

Empieza por cosas pequeñas sin pedir aprobación, por ejemplo, elige qué comer, cómo vestirte, a qué hora descansar y observa que nada malo pasa…

Tienes derecho a decidir sobre tú vida, a darte permiso para actuar desde tu verdad y a confiar en tu criterio…

Escucha a tu corazón y lo que tú sientes antes de escuchar a los otros, y pregúntate, esto nace del amor o del miedo y si nace del amor, adelante…

Imagina a tu niña interior mirando con temor a equivocarse y abrázala diciéndole,
ya no necesitas pedir permiso mi amor, yo te cuido y confío en ti…

En poco tiempo verás como tu sistema interno se reeduca, y el permiso deja de venir de afuera y empieza a nacer desde dentro…