ORACIÓN CIENTÍFICA

La Oración Científica Afirmativa, también llamada Tratamiento Espiritual Mental – TEM se basa en que hay un Principio Universal que responde incondicionalmente a lo que le imprime nuestro pensamiento con sentimiento y convicción, porque esa es Su Naturaleza responder. No es una oración pidiendo algo, es más bien expresar en palabras con profundo sentimiento la realización de lo anhelado como si ya lo hubiéramos recibido, desde el profundo reconocimiento de nuestra UNIDAD con el Todo. Es desde este lugar donde la oración toma forma.

Entrar en silencio

 

Cerramos nuestros ojos, relajamos nuestro cuerpo y aquietamos nuestra mente tomando consciencia de nuestra respiración natural tal y cómo es. Observamos el roce del aire al entrar y el roce del aire al salir, desde que se inicia la inhalación y hasta donde termina la exhalación. Los pensamientos que surjan los dejamos pasar como si fueran aves, sin juzgarlos y cuando notamos que hemos comenzado a desarrollar un pensamiento lo soltamos gentilmente y regresamos nuestra atención a la respiración, esto lo hacemos las veces que sea necesario.   

En este estado de quietud nos sumergirnos en el Océano de Vida Infinita, el campo cuántico de potencialidad pura y sentimos nuestra Unidad con el Todo, para desde este lugar declarar nuestra palabra de poder. 

Lo hacemos con los ojos cerrados y en voz alta de ser posible, para poder visualizar el significado de cada palabra que pronunciamos desde el corazón. 

 

Propósito: 

Ya aquietados tomamos consciencia del Propósito por el que voy a dirigir esta oración, es decir, la experiencia espiritual específica que deseo experimentar en mi vida cuando tenga lo que deseo, ejemplo: Armonía, Felicidad, Seguridad, Libertad, Amor, Unión, Abundancia, Prosperidad, etc. 

Para encontrar mi propósito debo enfocarme en ver la condición que deseo cambiar, ya cambiada. Esta afirmación clara y definida se convierte en mi Propósito. 

 

Ahora estoy listo (a) para comenzar a hacer mi TEM que consta de cinco pasos:   

 

Los Pasos:  

 

  1. Reconocimiento: Es la etapa en la que se reconoce y experimenta la Presencia del Espíritu Divino que todo lo impregna, declaramos que sólo existe Una Vida y qué de ésta Única Vida toda Vida proviene, que es la Substancia de todo lo que existe, una Inteligencia Cósmica monumental Creando, Gobernando y manteniendo Su Creación en Orden y Equilibrio perfecto a través de la Ley de su Ser. Reconozco que este Amor-Inteligencia impregna toda forma y toda experiencia, que es el Amor puro, Abundancia inagotable, el Bien absoluto, Inmortalidad, etc. se mencionan todas las cualidades divinas que deseo experimentar relacionadas con mi Propósito.
 
  1. Unificación: Reconozco con mis propias palabras que Yo Soy inseparablemente Uno con esta Vida Única, que este Poder y Presencia habitan en mi y así lo declaro diciendo “Yo soy…” y repito los Atributos Divinos que he mencionado en el Reconocimiento como míos ahora. 
 
  1. Realización: Visualizo y declaro la forma o imagen de lo que deseo, viéndome experimentando esa experiencia específica, y sintiendo una profunda satisfacción al vivificar lo que anhelo en mi vida. 
 

Aquí, yo acepto que todas las riquezas del Universo son mi herencia por ser quien Verdaderamente Soy, y me veo incorporando este Bien en mi vida. 

 

  1. AgradecimientoLa gratitud es clave para llevar a mi consciencia a un estado de receptividad. Por lo que doy gracias al Espíritu que habita en mí y por su expresión en mi vida, es decir, por lo que se ha manifestado y ya es una realidad ahora, ejemplo: doy gracias desde lo más profundo de mi ser, por vivir en abundancia, o por amar y ser amado, o por la sanidad que experimento, etc. 
 
  1. Liberación: ¡Es una afirmación contundente de que la Ley Universal ejecuta mi palabra y que confío en su acción, viendo cómo mi más alto bien a tomado forma en mi experiencia y lo libero diciendo ¡Y Así es!