EMPATÍA
El respeto es una manera de demostrar empatía…
La frase «si no vas a sumar con tu comentario, mejor no digas nada», encapsula una verdad profunda sobre el poder inherente en nuestra comunicación, ya que nuestras palabras poseen fuerza…
Las palabras sí importan, constituyen herramientas capaces de construir puentes de apoyo o detonar ruinas emocionales…
Es nuestra responsabilidad elegir conscientemente la dirección de esa energía…
Es innegable que el daño causado por palabras hirientes, lanzadas sin filtro, a menudo supera el impacto de las acciones físicas…
Una crítica destructiva o un comentario cargado de negatividad, puede dejar cicatrices profundas en la autoestima de quien lo recibe…
Si aspiramos a ser seres humanos íntegros y mejores, este cambio debe manifestarse en nuestra comunicación…
Elegir palabras de apoyo y aliento, se convierte en un acto de altruismo puro que nutre el entorno…
Cuando sea necesario señalar un error o expresar una inconformidad, el camino no es la ofensa ni el lenguaje agresivo, sino la comunicación asertiva y amable…
La «empatía» es la clave maestra, antes de emitir cualquier juicio es vital colocarse en el lugar del otro para calibrar el impacto real de nuestras palabras, y elegir la opción más sanadora…
El respeto debe ser la base esencial de nuestra comunicación e interacción…
Si surge un desacuerdo, podemos simplemente obviarlo sin recurrir a comentarios hirientes o negativos…
Estamos aquí para aprender unos de otros, reconociendo que no hay una verdad única, sino múltiples puntos de vista válidos y de acuerdo a la historia de cada persona, por tanto, merecedores de respeto…
Ten siempre presente que cada vez que abres la boca, tienes la oportunidad de ser luz en la vida de alguien más…