TU CUERPO, UNA MAQUINA SAGRADA PERFECTA
Piensa en los miles de millones de células que circulan por tu cuerpo en este preciso momento, viajando organizadamente a través de tu sangre, donde cada célula juega su papel en esta enorme y perfecta máquina que es el cuerpo humano…
En tu estado normal de cosnciencia durante tu día, ni siquiera recuerdas respirar, solo recuerdas comer, beber y satisfacer tus necesidades fisiológicas…
Porque tu cuerpo es una máquina perfecta, donde cada órgano tiene su función específica e interactúan entre ellos…
En la vida diaria somos pocos los que recordamos la importancia de observar las señales que nos envía nuestro cuerpo…
Cuando sientes sueño, es tu cuerpo el que necesita descanso, así que deja lo que estés haciendo y ve a dormir; este acto significa que estás honrando la creación de Dios, al darle a tu cuerpo el descanso que necesita…
Camina regularmente por la mañana o la tarde permitiendo que tu cuerpo se regenere y limpie de células cansadas, expulsándolas a través del sudor…
Al caminar bajo el sol, pones a tu cuerpo en un estado de rendición, permitiéndole recibir las energías e información que el sol envía continuamente a toda la humanidad…
Al fortalecer las condiciones energéticas de tu cuerpo físico, tus anticuerpos tienen mayor poder para actuar sobre cualquier célula enferma, trayendo la curación espontánea de cualquier mal…
Tu cuerpo siempre se ha curado a sí mismo, pero necesita estar en las condiciones energéticas y vibración necesarias para hacerlo…
Viendo tu cuerpo como una entidad perfecta y sagrada, depende de ti nutrirlo y brindarle todos los cuidados necesarios para que pueda seguir sosteniéndote y apoyándote en este viaje en la Tierra…
También es importante que tu cuerpo se conecte al Espíritu, dónde al sentir que eres UNO con el Universo se fortalece…
Eres único sí, pero tú y tu cuerpo necesitan interactuar con su entorno, porque un cuerpo sano tiene mucho más probabilidades de triunfar en lo que se propone…
Tu cuerpo es el templo en el que Dios habita, ámalo y agradécele por sostenerte cada día…
¡Todos Somos Uno! Pero quién está a cargo de tu vida siempre eres tú, y sólo de ti depende recibir la belleza y riquezas del Universo que ya son tuyas…