¿QUÉ VINO A RECORDARNOS JESÚS?

¿QUÉ VINO A RECORDARNOS JESÚS?

Jesús nació para recordarnos quiénes somos en realidad; no vino a ser admirado sino a ser encarnado; vino a recordarnos que somos hijos de Dios y que no estamos separados de Él…

Qué el Amor es nuestra naturaleza esencial, más fuerte que el miedo, la culpa o el juicio; y que el Reino de Dios está dentro de nosotros y no en un lugar lejano…

Qué el perdón libera no porque el otro lo merezca, sino porque el alma lo necesita; que la fe mueve montañas internas, aquellas que parecen imposibles de cruzar; y que la vida se transforma cuando elegimos amar, incluso en medio del dolor…

Jesús nació para recordarnos que la divinidad también habita en lo humano; que la luz puede nacer en la noche más oscura del alma; y que cada uno de nosotros está llamado a vivir desde el corazón con compasión, verdad y coherencia…

Él vino a decirnos en silencio: “Lo que yo soy, tú también eres. Lo que yo hice, tú también puedes hacerlo y aún más desde el amor”…

El nacimiento de Jesús no fue un evento para adornar pesebres, fue una ruptura en la historia de la consciencia humana; no nació para que lo adoraran, sino para recordarnos quiénes somos y decirnos sin rodeo alguno: que el cielo no está arriba, que el Reino está dentro de ti…

Vino a enseñarnos que el amor no es debilidad, es poder creador; que la compasión no es sumisión, es maestría; que el perdón no absuelve al otro, te libera a ti…

Nació en humildad para dejar claro que la luz no necesita escenarios grandiosos, porque la consciencia verdadera no hace ruido, solamente personifica la verdad…

Honrar su nacimiento no es repetir palabras, es encarnar su frecuencia de amor; es amar cuando el ego quiere atacar; es elegir paz cuando la mente busca tener razón; es recordar que somos hijos de la misma Fuente…

Jesús nació una vez en la historia pero Cristo nace cada mañana en tu corazón, porque ese es su pesebre, y es ahí, donde encontrarás el verdadero milagro…