EL PRIMER TELÉFONO INALÁMBRICO
La oración nunca pierde la señal, nunca tienes que cargarla y puedes usarla en cualquier lugar…
Orar es estar en cualquier sitio, ya sea retirado en un rincón tranquilo de tu propia casa o tomando sol…
Es desconectarte para que se te olviden las cosas de este mundo, adentrándote en ti mismo, para hacer contacto con tus fuerzas internas, aquellas a las que llamamos Dios…
Hasta que se lleve a cabo esa conexión con nuestra fuente nada va a pasar, no importa cuantas afirmaciones de la verdad sepas o repitas…
La conexión con Dios es encender el interruptor que está dentro de nosotros, porque tú eres el templo en el que Dios habita y donde tú estás Dios está…
Dios no se encuentra en un lugar, Dios se encuentra dentro de ti y puedes conocerlo sintiéndolo…
Debes practicar la Presencia y el estado contemplativo para hacerlo visible como tu vida…
Haz que Dios sea la actividad de tu día, para que inicies todo lo que hagas no cómo hijo del hombre, sino cómo hijo de Dios…
Sumérgete en el Espíritu y verás que los errores no son fatales y ninguno es para siempre…
Si haces contacto con el reino de Dios dentro de ti, vivirás a través de Dios por el resto de tus días…
Es solo entonces cuando Dios se expresará a Sí mismo como tu ser individual aquí en la tierra…