ACOSTÚMBRATE
A hablar, sólo de las cosas que están funcionando en tu vida…
A comentar, que la vida es bella y observar los detalles que la hacen bella…
A tener, muchas razones para sentirte bien…
A enfocarte y ver, lo que te gusta de otras personas…
A controlar tus conversaciones internas, sabiendo que con tus pensamientos construyes tu realidad, pensando siempre que lo mejor está por llegar…
A tener la intención, de que las personas que entren en contacto contigo siempre evolucionen, pero nunca, retrocedan a raíz de haberte conocido…
A disfrutar, de la compañía de cada persona que se cruce en tu camino y valorar su aporte en tu existencia…
A vivir y dejar vivir en paz y armonía, respetando siempre las diferencias y dejando un granito de amor en sus vidas…
A dar gracias, bendecir, meditar, serte fiel y por sobre todo, reconocerte, celebrar tus logros, valorarte, admirarte, y amarte de verdad…
A recordar, que eres un ser divino, el templo en el que Dios habita y qué es a través de tu amor que lo haces visible…
A regarte de amor propio, y ver qué bonito floreces…