NO SE PUEDE SOBREVIVIR A LA TOXICIDAD
Socrates demostró que incluso el hombre más sabio, no pudo sobrevivir a la toxicidad…
Sócrates fue el padre de la filosofía occidental, el hombre que enseñó al mundo a pensar…
Entrenó a Platón, que luego entrenó a Aristóteles, y este a su vez entrenó a la civilización…
Pero ¿Qué sucedia en su casa en esos momentos filosofales?
Estaba casado con Xanthippe, una de las esposas más tóxicas de las que se puede leer…
Sócrates podía debatir con reyes y aplastar a sofistas en público, pero en casa se enfrentó a constantes regaños, gritos y caos…
Xanthippe no quería sabiduría, ella quería guerra; e incluso el hombre más sabio, no podía razonar con ella para que estuviera en paz…
Los testigos dicen que ella era una esposa tóxica; tiró agua en su cabeza, lo insultó delante de los estudiantes, se burló de su pobreza, ridiculizó su enseñanza y despreció su misión…
Sócrates no estaba viviendo en un matrimonio, vivía en un juicio todos los días, desde mucho antes de que Atenas lo condenara a muerte…
Sócrates construyó mentes que moldearon imperios, pero él no podía liderar a una sola mujer rebelde…
No puedes liderar a alguien que se niega a ser guiado; no puedes razonar con alguien que prospera biológicamente en el caos; y no puedes construir con alguien que intenta derribar tu paz, esa paz que tanto aman los hombres dentro del hogar…
Incluso los más fuertes se rompen cuando el hogar está roto, y es obvio que detrás de Sócrates hubo una tormenta….
No importa lo sabio o fuerte que seas, una persona tóxica te drenará la vida más rápido que cualquier enemigo…
Si estas con alguien adicto al caos, tu propia casa será tu perdición; así que, no ignores las señales de advertencia que veas alrededor de tus paredes…
La sabiduría no puede alcanzar su gran misión, con mala compañía…